26/05/2005

Ella se despide siempre con besos casi en los labios, no dis

Ella se despide siempre con besos casi en los labios, no distingue si es mujer u hombre, desconocido o conocido, a ella le da lo mismo.¿por que?...eso me preguntaba curioso. (hay gente extraña en este mundo. Y me da por pensar que esa gente es mas segura de si misma, aunque en el papel es todo lo contrario porque los convencionales tienen todo un bloque social de respaldo, es todo un mundo en contra de las anomalías, por lo mismo y lógicamente deducido, los convencionales son los seguros de si mismo y los otros los desvalidos y necesariamente vulnerables sedientos por llamar la atención. Ese argumento no era mío, era de ella, la que besaba cerca de la comisura de los labios)Ella entró a la universidad a los 17 años. Por el dia en que nació siempre fue la mas chica de sus clases, asi y todo, siempre daba la impresión de ser una persona adelantada,o madura, o mas vieja y por eso mismo siempre compartió la vida con gente mayor, mucho mayor, hecho que provocaba la envidia de todos esos tipos de su edad, que enamorados de ella pretendían conquistarla, siendo frenados en seco por una madurez de hielo y por esa indiferencia que le daba el conocimiento de la antropología humana por adelantado, ese saber de lo que te espera, tu serás asi, o asa....fome decía ella, la vida es fome.Yo la conocí después y conversamos poco, no llamó mucho mi atención, salvo claro, por el asunto del beso, pero pensé que era una de las tantas locas que pululan por los talleres de poesía o filología y estética, mujeres de prosodia absurda o a lo mas caótica, que a mi no representaban mas que una instancia en potencia de sexo sin compromiso. Ella dijo que fue precisamente eso lo que la enamoró de mi, le gustó ese aire de hijoputa desagradable, enfermizamente lógico y sin poesía, un nuevo perfil dijo. Yo le dije que el asunto del beso era lo unico que me gustó y que de poesía jamás hablaría.estuvimos juntos como un mes, follamos como locos. fue fructífero, pero a la vez una especie de tortura, porque después de hacer el amor, nos sumíamos en silencios larguísimos, o en seguidillas de cigarros interminables, ambos intuíamos que eramos libres.Una ves le insinué timidamente, que quería llegar a una instancia mejor. ella dijo que no sea pelotudo que no hay nada mas superior. tenía razón, por eso la dejé, y me sentí estúpido, por la paranoia, aunque, que mas, siempre quedamos desnudos a posteriori (el mundo seria perfecto si le acertaramos siempre al a priori), y da frío, o lo que resumen en la palabra "lata".

17:24 Écrit par dicho sin remilgos. | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

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